viernes, 18 de octubre de 2013

Amor adentro

Anastasia tenía tanto miedo de estar sola, que sin dejar que las heridas que le dejó una relación se cicatricen ya buscaba desesperada otra. De tanto sufrir ya no distinguía el amor de maltrato, la mentira de la verdad, la sinceridad de juego de apariencias. Quería estar con alguien, quería estar cerca de alguien. Todo menos estar sola, estar consigo misma. Una caricia la llevaba al cielo, hacía olvidar todo. Otra vez por un rato ella era la princesa del cuento. Luego los gritos y golpes la bajaban a la tierra convirtiéndola en la sirvienta. Le decían “Inútil”. Casi lo aceptaba como su otro nombre. Hasta que se paró en seco y se miró su sombra encogida y se dijo a si misma “inútil es mendigar lo que uno no tiene ni da. En sus oídos resonó la vieja enseñanza, el antiguo mandamiento:”Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Así que aprende a decir “Me quiero - me amo, antes de decir te quiero – te amo”. Si no nos amamos nadie nos va a dar el amor que no tenemos. Amor se da, se vive, se construye. Nadie te lo trae hecho.

Feliz Viernes de Amor hacia dentro de nosotros mismos.

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