jueves, 3 de septiembre de 2015

Escucharse un poco

Victor hacía el esfuerzo para escuchar a los demás. Procuraba poner atención para escuchar sus palabra y descubrir lo que quieren decir cuando hablan. Siempre tenía alguna queja u observación acerca de las palabras empleadas y de la forma de decir. Sus observaciones eran muy certeras y difícilmente se podría refutar lo que estaba diciendo. Solo que en este afán de escuchar a los demás, detectar sus imperfecciones y ayudarles a corregirse, olvidaba a escucharse a si mismo. Y cuando él hablaba muchos sapos y culebras salían de su boca. Fácilmente se dejaba llevar por la emoción y se descontrolaba. Entre lo que queremos decir y decimos, queda siempre lo que escuchan los que nos oyen, y lo que entienden los que nos escuchan. No tenemos control sobre las interpretaciones de la gente, pero si sobre palabras y formas que empleamos comunicándonos con la gente. Habla así como quieres que te hablen.

Feliz jueves de escucha de uno mimo.

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