Eran muchos los ayeres que la tenían atrapada. Se sentía
prisionera de ellos. Tan ocupada en rememorar todo lo que le había
pasado en ellos, ni se dio cuenta, que su hoy en nada se parecía a
sus ayeres. Había tanta novedad en cada amanecer, una abanico de
posibilidades, y todo esto se escapaba a su atención, que todo el
tiempo escarbaba en el pasado. Puede ser, que no era posible olvidar,
todo lo que le había pasado. No era bueno olvidar, ni era necesario,
lo que si era necesario, era aprender a desprenderse de los
sentimientos, que acompañaban a sus recuerdos. En pocas palabras,
aprender a recordar sin dolor. Quedan lecciones, cicatrices, una
historia vivida, pero siempre historia, el presente ya es otra cosa.
No te hagas ausente en él, atrapado o atrapada en tu pasado, que ya
no va a regresar. Se libre no permitas que una vez más se te escape
un hoy, no lo entierres sin haberlo vivido.
Feliz miércoles libre de ayeres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario