En su familia las cosas no iban muy bien. Ella desde niña para
evitar los golpes aprendió a callar. Callada no estorbaba tanto,
pasaba desapercibida entre otros. Algunos se acostumbraron tanto a
que estaba callada, que ni siquiera se molestaban a preguntarse por
qué. Han creído que en el mundo existe la gente que no tiene su
propia opinión. Hay gente que tal vez no tiene amplios conocimientos
pero si tiene opiniones porque vive y siente. Existen muchas razones
que pueden bloquear a las personas, para que eviten expresar sus
opiniones en presencia de otros. En su caso fue el miedo de los
golpes que fue mucho mas largo que los brazos de su padre. Aunque ya
hace tiempo nadie la golpeaba, ella seguía con el miedo. Sus
silencios gritaban más que sus palabras no pronunciadas. Le costaba
mucho liberarse del paralizante miedo. Entender que hablar y
expresarse no tiene que traer problemas y castigos, sino puede ayudar
a crecer y sentirse parte. Procura de expresarse, decir lo que
sientes y opinas. No lo ahogues, ni en lágrimas, ni en silencios. Sé
capaz de escuchar silencios de los demás.
Feliz lunes de hablar y escuchar.

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