lunes, 14 de septiembre de 2015

Silencios que gritan

En su familia las cosas no iban muy bien. Ella desde niña para evitar los golpes aprendió a callar. Callada no estorbaba tanto, pasaba desapercibida entre otros. Algunos se acostumbraron tanto a que estaba callada, que ni siquiera se molestaban a preguntarse por qué. Han creído que en el mundo existe la gente que no tiene su propia opinión. Hay gente que tal vez no tiene amplios conocimientos pero si tiene opiniones porque vive y siente. Existen muchas razones que pueden bloquear a las personas, para que eviten expresar sus opiniones en presencia de otros. En su caso fue el miedo de los golpes que fue mucho mas largo que los brazos de su padre. Aunque ya hace tiempo nadie la golpeaba, ella seguía con el miedo. Sus silencios gritaban más que sus palabras no pronunciadas. Le costaba mucho liberarse del paralizante miedo. Entender que hablar y expresarse no tiene que traer problemas y castigos, sino puede ayudar a crecer y sentirse parte. Procura de expresarse, decir lo que sientes y opinas. No lo ahogues, ni en lágrimas, ni en silencios. Sé capaz de escuchar silencios de los demás.

Feliz lunes de hablar y escuchar.

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