lunes, 12 de noviembre de 2018

Hacer de otra manera

Soñaba con un mundo sin sentimientos a medias ni palabras silenciadas, miradas directas y trabajos terminados. Eso solo era un sueño al que la realidad en que vivía parecía contradecir. En su realidad los que decían que aman, muchas veces actuaban con indiferencia. Se decían palabras sin mirarse los ojos, a las espaldas de los que las deberían escuchar o las dejaban de decir simplemente pensando que mejor callarse. Eran cada vez más escasas las miradas en los ojos no a través de las pantallas o lentes oscuras. Se medía los trabajos a través de las pagas y no a través del tiempo que uno ha dedicado para hacerlas bien terminando hasta el último punto que quedaba por poner. A pesar del panorama tan contrario, se resistía a abandonar sus sueños. Decía que al contrario es mucho más fácil y mucho más urgente soñar y hacer realidad. Más fácil porque a la vista está lo que quería cambiar en su vista diaria. Urgente porque tenía miedo de acostumbrarse demasiado y dejar de querer que el cambio es posible. Marca la diferencia.

Feliz lunes de realidades diferentes.

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