jueves, 8 de noviembre de 2018

Para no perder

Algo se le había perdido. No sabía ni cuándo, ni dónde, tampoco sabía por qué. Le decían para consolarla, que las cosas se pierden. No servía un consuelo de este tipo, porque ha perdido lo que ahora necesitaba justo en el momento menos oportuno, lo que causa tensión y desesperación. Las cosas normalmente se pierden por descuido. No hay más misterio. Si no las lleva alguien, somos nosotros los responsables de que lo que antes estaba ahora no está, o por lo menas no está en el lugar en donde siempre estaba. Viendo las cosas de esta manera, lo que debemos hacer para no perder a nada ni a nadie es tener más cuidado. Evitar estos descuidos que con tanta facilidad provocamos y con la misma facilidad tratamos de justificar con el trabajo y mil cosas parecidas casi nunca reconociendo nuestra responsabilidad. Trata de vivir sin tantos descuidos y menos cosas perderás en tu vida.

Feliz jueves sin descuidos.

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