lunes, 5 de noviembre de 2018

Los gestos que se van...

Estaba muy ocupada nadie puede negar eso. Tantas cosas que tenía que hacer cada día sobrepasaban sus posibilidades de un razonable manejo de su tiempo. Entre una y otra actividad iba perdiendo gestos que antes la caracterizaban y con los que se ganaba amistad y simpatía de mucha gente. Los gestos al no ser usados de alejaban de ella. Algunos ya no vivían en su casa se mudaron a otra calle. Unos se quedaron lejos de ella en la Calle del Olvido, otros un poco más cerca en la Calle de la Indiferencia. Tenía que tomar alguna decisión para reunir a todos de nuevo en su casa o aceptar esta separación que le privaba de tantos momentos maravillosos que podrían compartir todos juntos. Haz lo posible para que tus mejores gestos y actitudes nunca se vayan de tu casa.

Feliz lunes de gestos que se quedan.

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