Pamela no
quería que la ignoren, ni tampoco quería ignorar. Siempre decía
que si nacemos es porque en este mundo hay un lugar para nosotros y
si tenemos el don de hablar es para que se escuche y tome en cuenta
nuestras palabras. Claro Pamela no era de estos que solamente piden y
exigen. Tenía una admirable paciencia y dedicación para encontrar a
cada persona, escuchar sus palabras e historias. La vida no la
mimaba, pero ella no quería que paguen los justos por los pecadores.
Por lo que a ella le ha pasado alguna vez, o por como a ella le
trataron, no tenían que pagar los terceros. Al contrario hacía más
esfuerzo para que tengan buena experiencia de encuentro, atención
completa y exclusiva. Con todas sus fuerzas quería evitar de llevar
al futuro cosas, traumas, malas experiencias del pasado. Sabía que
en sus manos, en sus ojos, en sus labios y en su corazón está la
posibilidad de marcar la diferencia. Paso a paso llegaba a ver los
frutos de sus esfuerzos. Al fin y al cabo así como tratas te
tratarán.
Feliz jueves
de buen trato, de no ignorar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario