Era ten difícil para ella
decir las cosas directamente, que siempre hacía muchos rodeos antes
de llegar al asunto que quería tratar. A veces ni siquiera hacía
eso sino se servía de las personas terceras que servían de
intermediarios. Las cosas en vez de hacerse más fáciles se
complicaban mucho, porque cada persona coloreaba e interpretaba a su
manera lo que debería decir y sobre eso ella no tenía ningún
control, así que muchas veces el remedio se volvía peor que la
enfermedad. No hay nadie como la comunicación directa. No busques
las palabras bonitas, busca las palabras sinceras, las que te salen
del fondo de tu ser. Los que te quieren y conocen, también conocen
tu forma de hablar y no les va a chocar lo que dices, lo respetaran
sabiendo que es tuyo, tal vez al principio o en algunas ocasiones no
entenderán, pero tú sabrás que has dicho lo que sentías y
pensabas sin ocultar ni camuflar nada. Habar a través de otros
aleja y complica las cosas, y puede ser que ni tú misma te
reconozcas en el mensaje que pediste que otros dieran por ti. Habla
de corazón con respeto y sinceridad y te entenderán y se
acostumbrarán a eso.
Feliz lunes de decir
directamente.

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