Parece
que tenemos un problema en nuestra sociedad, compramos todo lo que
nos venden. Nos cuesta discernir la utilidad y la necesidad de los
que nos ofrecen. No cuestionamos, tampoco tenemos una capacidad
crítica para ver la veracidad la autenticidad de lo que nos ofrecen.
Conscientes de que se nos manipula, nos dejamos de manipular. Nos
venden pócimas que nos curan y envenenan al mismo tiempo, al fin de
lo que se trata es que no dejemos de consumir. Lo que preocupa
siempre son los niveles de consumo, cómo reacciona el mercado, no
cómo nos sentimos nosotros. Tal vez debemos de darnos un respiro y
antes de cada compra hacer el ejercicio de pensar en la utilidad y la
necesidad. Lo mismo deberíamos hacer cuando se nos intenta saturar y
hasta envenenar con la información, casi siempre dirigida contra
alguien. La manipulación política llega a los extremos impensables.
¿Es lo que necesitamos, es lo que queremos? Si no te hace bien, si
no te sirve no consumas.
Feliz
sábado de discernimiento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario