Había uniones extrañas que la
unían con otras personas, formando una red. En algunas ocasiones se
sentía atrapada, limitada. En otras ocasiones le sería de
salvavidas amortiguando las caídas en el vacío de las alturas que
no dominaba. Es cierto que algunas personas nos fallan y mucho, pero
también es cierto en el lugar de los que fallan aparecen otros
dispuestos a ayudar. Es bueno ver qué tipo de uniones tenemos que
ciertas personas en qué se basan, por qué aparecieron en nuestra
vida. Sabemos que la vida verifica y corrige todo con gran paciencia.
Conforme a lo que descubrimos deberíamos hacer ciertos ajustes.
Abriendo puerta a los que quieren entrar y a veces dejando a algunos
a salir sin hacer de eso tragedias. Lo que importa es contar siempre
con una buena red que nos da más seguridad.
Feliz
martes de buena red.

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