El sistema de iluminación que
tenía en la casa ya era muy obsoleto. Gastaba mucha energía y no
iluminaba lo suficiente la casa, dejando muchas partes en oscuridad y
penumbra. Urgía un cambio para que las cosas queden más acorde a
las necesidades sin costar una fortuna. Eso suponía una inversión
al principio que se amortizara con los ahorros y mejoría de calidad
después. Al cambiar la iluminación su casa aparecía otra, incluso
aparecieron lugares que estaban medio olvidados por inaccesibles en
la oscuridad. A parte de lo deseado también se hicieron visibles
algunas grietas y manchas en la pared que pedían arreglos y una mano
de pintura. Así también pasa en la vida, a veces un poco de luz
permite visibilizar lo que estaba olvidado o medio escondido. Al ser
descubierto nos anima a buscar arreglos, poner medidas adecuadas y a
tiempo. Alumbra bien los rincones de tu vida, Guardas muchas cosas
buenas y las que no lo son, las puedes cambiar.
Feliz
sábado de buena luz.

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