No
tenía más excusas. Las que usaba eran tan gastadas y se volvieron
transparentes. Se veía claramente que intenta esconderse detrás de
ellas. Parece que no estaba preparada para enfrentar sus miedos e
inseguridades. No había otro camino que el de abandonar su escondite
de imposibilidad excusas baratas y empezar caminar libremente,
poniendo a prueba sus capacidades y comprobando que el mundo afuera
no es tan malo hostil o peligroso como se imaginaba, como otros lo
pintaron y ella les creía. Vivimos bajo el constante bombardeo de
información. Nos acostumbramos a creer sin cuestionar, lo que sobre
el mundo que nos rodea nos dicen nuestras aplicaciones del teléfono.
No miramos el cielo para ver que luna hay miramos la pantalla. Sal
afuera siente en tu rostro el viento respira y vive. No te escondas
ni de la vida ni de la gente.
Feliz
martes de salir afuera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario