Apenas se asomaban los primeros brotes
de esta nueva semana y ella ya muy impaciente querría ver los
frutos. Sin cultivar, cuidar, ni dar tiempo a que maduren lo
suficiente. Estas prisas le han hecho muchas veces comer frutas
amargas de decisiones precipitadas, palabras dichas bajo la tensión,
el enojo al ver las cosas que se escapaban de su control. Entre
tantas cosas que ha aprendido a lo largo del tiempo le faltaba a
aprender a esperar. La paciencia no pertenecía a sus virtudes. El
después lo pintaba siempre con mucho dramatismo, sin creer que algo
bueno puede encontrar en una nueva etapa de su vida. No olvides que
todo lo que está brotando necesita su tiempo para crecer madurar y
dar sus frutos. No esperes frutos al inicio de un proceso sino hacia
su final. No juzgues un momento de tu vida por su aparente
esterilidad, dale tiempo para que se pueda desarrollar. Cuida trata
de ser atenta/o.
Feliz lunes de brotes de la semana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario