domingo, 5 de marzo de 2017

Saber a estar y descansar

Las primeras luces del domingo acariciaban su rostro dormido. Quería descansar pero no sabía cómo se hace eso. Le han enseñado muchas cosas. Sabía cómo ser eficaz, como hacer varias cosas a la vez, incluso como dibujar una sonrisa en su rostro después de una noche sin dormir. Su agenda parecía ser una esponja que absorbía todas las actividades habidas y por haber sin que quede un tiempo, un espacio para ella misma. No sabía qué hacer con esas horas que parecían ser vacías. Sus manos desocupadas buscaban algo, su mente de repente volaba asustada escaneando su realidad buscando los supuestos pendientes de los que podría ocuparse ahora. Las taquicardias eran frecuentes. Su corazón confundido asustado con el constante miedo de estar vacío aceleraba. Cada domingo le tocaba a descubrir que ser es mucho más fácil que estar. Sabía ser muy responsable en cada uno de los papeles que le han tocado lo que no sabía es estar con ella misma sin hacer nada disfrutando con todos sus sentidos. Trata de aprender a estar para descansar, compartir con tus seres queridos, así simplemente sin nada especial y enseña eso a los pequeños que están cerca de ti, les será muy útil en la vida.

Feliz domingo de aprender a estar a descansar.

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