Las primeras luces del domingo acariciaban su
rostro dormido. Quería descansar pero no sabía cómo se hace eso. Le han
enseñado muchas cosas. Sabía cómo ser eficaz, como hacer varias cosas a la vez,
incluso como dibujar una sonrisa en su rostro después de una noche sin dormir.
Su agenda parecía ser una esponja que absorbía todas las actividades habidas y
por haber sin que quede un tiempo, un espacio para ella misma. No sabía qué
hacer con esas horas que parecían ser vacías. Sus manos desocupadas buscaban
algo, su mente de repente volaba asustada escaneando su realidad buscando los
supuestos pendientes de los que podría ocuparse ahora. Las taquicardias eran
frecuentes. Su corazón confundido asustado con el constante miedo de estar
vacío aceleraba. Cada domingo le tocaba a descubrir que ser es mucho más fácil
que estar. Sabía ser muy responsable en cada uno de los papeles que le han
tocado lo que no sabía es estar con ella misma sin hacer nada disfrutando con
todos sus sentidos. Trata de aprender a estar para descansar, compartir con tus
seres queridos, así simplemente sin nada especial y enseña eso a los pequeños
que están cerca de ti, les será muy útil en la vida.
Feliz
domingo de aprender a estar a descansar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario