domingo, 19 de marzo de 2017

Un buen momento

Esperaba un buen momento para decírselo. No tenía bien claro lo que era un buen momento. Si se trataba de evitar una reacción a lo que decía, eso era imposible. Siempre alguien le iba a responder o cuestionar sus palabras. Puede ser que el buen momento sería aquel en el que no hay ninguna distracción y lo que decía va a ser escuchado con respeto y atención. Parecía muy cierto y razonable este enfoque, este principio, para hablar de un buen momento. Tal vez faltarían otras condiciones no menos necesarias para hablar bien, comunicar, entre ellas es importante el estado emocional del que habla y del que escucha. El buen momento es aquel en el que las dos partes están tranquilas, no molestas, ni nerviosas, cómodas y sin ninguna prisa. Mira bien lo qué vas a decir, cuándo lo vas a decir y dónde lo vas a decir. Evita prisas, pasillos, discusiones acaloradas, distracciones, para comunicar cosas personales íntimas y fundamentales sobre tu vida, tus proyectos, tus sentimientos, tus dudas, tus preocupaciones, tus miedos y tu salud. Se merecen momentos y espacios adecuados. 

Feliz domingo de buenos momentos.

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