jueves, 28 de junio de 2018

Huyendo en palabras


Hablaba mucho a veces demasiado. No porque tenía tanto que decir, sino porque huía de sus propios silencios y de la necesidad de escuchar, que le parecía demasiado arriesgada. Lo que tonto lo asustaba eran las posibles preguntas que podrían aparecer en medio de silencio o de palabras dichas por otras personas. Eso lo podría desequilibrar, le daba la sensación de que perdía el control. Él siempre tan seguro de sí mismo, mirando por encima de los demás. No se cuestionaba ni dejaba de cuestionar. Solo se comparaba y al compararse se sentía muy seguro pues no le faltaban talentos. Si sientes que te incomoda el silencio y huyes de las preguntas revisa ¿cuál podría ser la causa?, y si de repente encuentras a una persona ruidosa puede que estás frente a una persona que intenta a silenciar algo que tiene en su interior. Algunas veces la aparente seguridad y mucho ruido de palabras esconden mucha inseguridad y debilidad.

Feliz jueves sin miedo a silencio y preguntas.  

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