Sentía que no ha llegado dar los frutos
que esperaba. No se sentía exitosa y no podía presumir de haber
alcanzado grandes cosas. A pesar de todo eso no se deprimía. Miraba
su jardín y veía que a parte de las exuberantes plantas que tenían
hermosas flores que servían de adorno, había otras que daban frutas
deliciosas y otras que “simplemente mantenían la vida”. Si las
intentaba quitar reemplazar por otras que parecían más productivas,
ponía el peligro todo el sistema y estaba en riesgo de perder todo.
Tantas veces como individuos nos sentimos muy insignificantes al
borde de la frustración. Olvidando que somos parte de un todo.
Mantenemos la vida servimos de enlace de conexión con los demás, a
través de nosotros y gracias a nosotros acontecen muchas cosas cada
día. Valoremos nuestra presencia en este espacio y en este tiempo.
Feliz miércoles de ocupar nuestro
lugar.

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