miércoles, 20 de junio de 2018

Sin escaparate y hacia dentro

Se ha cansado con su vida de escaparate. No era tan joven para atribuirlo a la rebeldía juvenil. Era algo mucho más profundo y vinculado a su educación. Es que toda su vida fue acompañada del famoso ¿lo qué dirán? Todos a su alrededor estaban atemorizados por la remota posibilidad de ser objetivo de un comentario o una opinión. Lo que hacían, lo que vivían siempre fue acompañado de las temerosas miradas a los demás, para ver si alguien por ahí no observa o no habla sobre ellos. A la hora de la verdad nadie lo hacía a la gente no les interesaba tanto su vida… tenían otros problemas muy importantes. A los únicos a los que le afectaba lo que hacían eran ellos, porque al poner todo en escaparate y cara a la gente de fuera, sentían que se quedaban solos y que había un vacío por dentro. No es posible sentirse bien primero con los demás y luego con uno mismo en la soledad. Primero siéntete bien contigo en tu intimidad y en tu soledad y así sal al encuentro de otros que no serán capaces de contradecir tu felicidad aunque podrán opinar sobre ella, sus opiniones no te afectarán tan fácilmente. 

Feliz miércoles sin escaparates.

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