Desde su infancia se preguntaba ¿qué reflejan los
espejos cuando ella no los mira? No había manera de descubrir, desvelar este
misterio. No sabía si se reflejaban a ellos mismos. Tampoco sabía qué decían
las palabras cuando ella no los escuchaba. Al parecer los espejos no dejaban de
reflejar. ni las palabras de comunicar. Todo es cuestión de atención y de la
cercanía. Las prisas, las distracciones, nos roban los mensajes, nos impiden
ver y escuchar. Tal vez estamos demasiado lejos de ciertas cosas y de ciertas personas,
para ver, oír y sentir, tenemos que acortar las distancias y aumentar la
confianza. Las cosas y las personas se conocen y se descubren plenamente
solamente de cerca. La distancia no solamente afecta la visión o la
comprensión, también afecta a los sentimientos. Tenlo en cuenta.
Feliz jueves de cercanía.

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