Un
poco cansada de tantos vaivenes en su vida, Teresa se sentó para
mirar. Estaba justo en el medio, entre su pasado y su futuro. Miraba
con atención y sin prisa. Se dio cuenta, que el pasado y el futuro
tienen la misma cantidad de letras. Solo el presente era más largo.
Sorprendida con su descubrimiento decidió dedicarle más tiempo.
Perdiendo algo de prisa descansaba más, menos cosas perdía, menos
se le escapaban de las manos. Curiosamente incluso el pasado le
pesaba menos pues ya no le dedicaba tanto tiempo y el futuro siempre
tenía la puerta abierta para llegar a su vida.
Feliz
Miércoles
para Tod@s
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