jueves, 19 de septiembre de 2013

Sin Callar

Alicia hasta donde puede recordar siempre en la casa escuchaba: “Callate”, y se callaba. Al principio callaba sus llantos, luego sus palabras y al final sus risas. Aprendió llorar para dentro. Habalar con los ojos. Solo la risa ya no encontraba su lugar. Luego empezó callar sus necesidades. Sus sueños y sus deseos. Solo no calló a su corazón, que desobedeciendo a los ordenes de los demás seguía latiendo. En el fondo de su alma sabía, que los que la hacen callar, tienen miedo de sus pensamientos y sentimientos. Que un día dejaran de gritar y ella podrá pintar con palabras lo que tiene callado desde hace tantos años.


Feliz Jueves sin Callar Palabras

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