Últimamente eso les pasaba con
demasiada frecuencia; estaban juntos en el mismo lugar tiempo y
espacio pero no estaban presentes. Eso les causaba una larga cadena
de problemas. Los de fuera les admiraban porque con tanta frecuencia
los veían juntos. Por dentro la cosa parecía muy diferente. Es
cierto estaban físicamente juntos pero sus pensamientos
preocupaciones andaban muy lejos el uno del otro. Sus intercambios
eran muy pobres muy superficiales rondando siempre sobre los mismos
temas de las urgencias diarias. Si hablaban, hablaban de lo que
tenían que hacer, lo que tenían que atender y no de lo que sentían,
de lo que pasaba en sus vidas. No se proyectaban en el futuro y
parecía que no tenían un pasado en común. No es suficiente estar
en el mismo lugar, hay que estar presente con todo su ser.
Feliz jueves de presencia.

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