Mucho ha buscado el tiempo que se le
ha perdido. No lo podía encontrar en ninguna parte. Siempre tan
cuidadosa atenta antes de salir, antes de abandonar un lugar,
revisaba todas sus pertenencias. No se lo podía explicar, no era
dispuesta a asumir un descuido de este tamaño. Solo era posible una
explicación. Ese tiempo que se ha perdido nunca era suyo. Es un bien
común en el que todos participamos y del que todos podemos sacar un
beneficio. Todo depende del uso que le damos, cuidado con que
vivimos. Nadie se puede adueñar del tiempo. Nadie lo puede comprar
nadie vender, ni llevar, ni devolver. Ningún poderoso lo puede
detener, robar, o prohibir usar. Así que no te preocupes es
imposible perderlo, solo es posible usarlo sin ver beneficios. El
gesto más generoso que existe, hablando sobre el tiempo, es
compartirlo con los amigos. Todos lo deben cuidar y respetar.
Feliz viernes sin tiempo perdido.

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