No era de las personas que se lanzaban a las aventuras con
facilidad. Tardaba bastante en dar el primer paso. Algunas veces sus
amigos se quejaban, pero ella se hacía sorda a sus críticas, ni se
molestaba cuando se reían de ella. Desde niña le gustaba ver cada
cosa de todos los ángulos de todos los lados posibles. Sentía que
así podía conocer más y apreciar mejor todo lo que cada cosa
llevaba encerrada en sí. Lo mismo le pasaba con las personas y las
situaciones que ha vivido. No se contentaba con la primera impresión
aunque esa puede ser importante. Se daba tiempo para poder conocer
más y conocer mejor. Mirando de todos los lados en diferentes
ángulos con diferente iluminación, siempre existe un lado mejor que
permite apreciar todo. Cuando se trata de los problemas, se llega a
descubrir por donde se empezó o por donde se puede terminar un
problema una situación que parecía sin salida. Date tiempo para
mirar bien y mirar de todos los lados.
Feliz sábado de atentas miradas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario