viernes, 21 de octubre de 2016

Responsabilidad y silencio

Las cosas no han salido como las había soñado. En vez de llegar a tener una hermosa construcción, todo parecía estar en ruinas. Le fallaron los cálculos, no supo poner las cosas en el orden, ni a tiempo. No tuvo problema de correr con la responsabilidad por los errores cometidos, pero dentro de toda esta realidad que tenía un amargo sabor a fracaso, quiso ver un signo de responsabilidad, un gesto, una palabra de alguien capaz de reconocer su parte de responsabilidad. No encontraba nada de eso, solo reproches y acusaciones. No estaban dispuestos de ver como sus silencios, sus risas, sus burlas hechas a su espalda de él, los convertían en cómplices, igual o más responsables que él. Todo al tener capacidad de raciocinio tenemos responsabilidad para con nosotros y para con los demás. Algunas veces estando dentro de una actividad, otras siendo simples espectadores. Tratemos de no ser cómplices de silencio, sin mancharnos las manos intentando ayudar, solucionar los problemas. La derrota ajena nos afecta mucho más y peor que su victoria, su éxito en lo bueno.

Feliz viernes sin silencio.

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