Le decían que se encerraba en su mundo,
que debería salir más. Tenían razón a medias. Lo de salir más
seguramente era muy cierto porque llevaba una vida demasiado
sedentaria, pero de cerrarse en su mundo no era cierto, simplemente
buscaba algo de paz y tranquilidad para poder desde ahí mirar con
atención el mundo que le rodea. El ruido el trajín de las cosas no
son buenos compañeros de una mirada atenta, ni de un intento de
saber más, ni conocer mejor. Para eso se necesita tomar cierta
distancia y darse suficiente tiempo. Las cosas vistas de cerca y de
prisa, terminan siendo vistas parcial y superficialmente. Trata de
ponerte en medio de las cosas situaciones realidad para conocerlas
desde dentro y también desde fuera, desde una distancia para
conocerlas más plenamente. No te cierres pero por otra parte cuida
tu propio espacio en el que puedas descansar y repensar las cosas.
Feliz lunes de mirar desde cierta
distancia.

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