En su trabajo mirando no podía hablar ocupado en
sus tareas con sus compañeros se comunicaba con monosílabos. Se tragaba horas
enteras de silencio. Cuando terminaba el trabajo buscaba la manera de sacarse
todo este silencio que tenía guardado dentro. La casa parecía el mejor lugar
para eso pero ahí no estaban muy interesados en sus palabras. Les interesaban
más las que venían de sus pantallas de diferente tamaño. Al ver frustrados sus
intentos de sacase su silencio en la casa terminaba en el bar, en donde había
más gente como él que intentaban sacarse los silencios y con un poco de alcohol
lo conseguían, por eso no extraña que en un bar hay tanto ruido. Todos hablan y
hablan fuerte y el alcohol a veces hace que ya no importa si alguien de verdad
escucha, lo que importa es que el silencio no apriete tanto en el pecho y no
retumbe en la cabeza. Trata de escuchar y ayuda a lo que tienes cerca a sacase
su silencio que lo puedan hacer en casa y así no buscarán otros lugares.
Feliz viernes de sacarse el silencio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario