Un constante repetir las mismas cosas
lleva a una perfecta automatización. Eficacia de los movimientos
llevados a la perfección. En el deporte en el trabajo manual, es
algo que se busca, pero en los sentimientos es algo que se puede
volver peligroso. Siempre corremos el peligro de volver en gestos de
rutina nuestras expresiones de amor y cariño. Hasta llegar al grado
de vaciarlos de sentido, haciéndolos ocupados en otra cosa,
navegando con nuestros pensamientos por los mares lejanos. En el
amor, los gestos, las palabras, los pensamientos y sentimientos,
tienen que estar en un solo lugar para que lleguen a la persona
amada, y para que sean verdaderos, sinceros, no rutinarios o
automáticos. Si falta alguno de ellos, si deja de estar presente, se
inician los problemas. Si estás ocupado en otra cosa no disimules
que no es así. Díselo. Cuando te puedes dedicar plenamente a la
persona que te lo pide hazlo sin límites. Esparce en tu día
pequeñas palabras pequeños gestos que llegarán al corazón. Es
normal que nos ocupamos, pero tiene que ser claro que amamos y eso
tiene que expresarse plenamente no automáticamente.
Feliz sábado de amor sin rutina.

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