Algunos de sus amigos lo han tachado de triste, por
lo mismo pensaban que era infeliz. Al principio trataba de defenderse,
explicar, pero luego renunció esta dinámica. Muchos de los que rodeaban
asociaban la felicidad a la risa. Él no era de una risa fácil. Sabía
perfectamente que no todos los que ríen son felices pero no veía ninguna
utilidad en los intentos de explicárselo. Ni todos los que ríen son felices ni
todos los serios son infelices. Su convicción más profunda era de que la
felicidad no es cuestión de buen humor, sino de la decisión de como enfrentamos
la vida con sus problemas, que rumbo dar a la vida en sus diferentes etapas.
Claro el buen humor muchas veces es el fruto de la felicidad, pero no su único
indicador. Ser feliz es algo mucho más profundo que reírse a carcajadas. Una
sonrisa puede abrir las puertas del corazón acercarnos más a la gente, pero no
es el fundamento de la felicidad. Nunca tomes como un hecho que los que ves
sonriendo son felices. Tal vez su sonrisa esconde muchos problemas, muchas
tristezas. Trata de ser respetuoso y delicado, la felicidad algunas veces es
una materia frágil, por eso hay que cuidar la suya y la de los demás.
Feliz miércoles de felicidad.

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