Era una de estas personas que se pasan la vida
investigando, siembre inquietas, habidas de conocimiento, de información de
calidad. Su interés abarcaba muchos temas, muchos campos. Le gustaba saber y
conocer todo lo que se puede conocer sobre un tema concreto, pero incluso él
una persona madura e inteligente, con su criterio bien afianzado tuvo que poner
límites a tantos estímulos, a constante bombardeo de noticias. Se sentía
saturado, a veces incluso indefenso y manipulado. Viéndose saturado por tantas
cosas se preguntaba a si mismo ¿qué sentirán los niños sumergidos en este mar
de noticias, estímulos de diferente índole? ¿Tendrán capacidad para asimilar,
procesar y elegir lo que es bueno para ellos? ¿Qué consecuencias puede tener la
saturación y cómo influye sobre la sensibilidad y capacidad de juzgar, valorar?
Trata de aprovechar el acceso a la información que tienes hoy día, pero no te
satures. Protege a los que apenas están formando su personalidad. Ningún exceso
o exageración es bueno.
Feliz viernes sin saturación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario