jueves, 21 de septiembre de 2017

Parar y mirar

Hace tiempo que no se ha detenido, por lo mismo no tuvo tiempo de mirarse en el espejo. Desde la última vez que lo había hecho ha pasado bastante tiempo. Ella seguía con aquella imagen grabada en su mente. Solía detectar los más mínimos cambios en los demás y no veía en los que estaban pasado en ella misma. No se trata de mirar el espejo para peinarse o retocar el maquillaje, sino de una profunda mirada que va desde fuera hacia dentro. No persiguiendo granos, canas o arrugas, sino buscando grietas, heridas y durezas en el alma. La vida nos cambia y todo el tiempo nos va moldeando. Nadie se libra de estos cambios y ningún producto de belleza los puede ocultar. Las vivencias y experiencias dejan sus marcas en nuestro interior e incluso a veces en el exterior. Es bueno detenerse y mirar en el espejo. El más difícil que son los ojos de las personas cercanas, las personas amadas. Observar y ver si no huyen de nosotros si no nos esquivan. Y claro mirarnos también el un espejo de lo más común y ver cómo nos sentimos con nosotros mismos. 

Feliz jueves de detenerse un rato y mirar.

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