La felicidad se le deslizaba entre
las manos. No había manera de detenerla para que se quede con ella
por mucho tiempo. Todo el tiempo se balanceaba entre la inmensa
felicidad y alegría y la tristeza de alguien que ve que se le escapa
todo. Hasta llego a sospechar el trastorno bipolar. Le costó
bastante tiempo controlar la angustia de la supuesta perdida y
entender que la grandeza, la belleza de las cosas en la vida consiste
en que pasen, no en que se queden. No podemos detener el tiempo. La
maravilla de su paso consiste en su eterna novedad. Nada se estanca,
nada se atora. Permite a la felicidad que siga pasando por la vida no
trates de detenerla. Si ella pasa puede sacar de tu vida los
sufrimientos, las tristezas que a veces se quieren acomodar dentro de
nosotros y parecen algo perezosos no queriendo salir con tanta
facilidad. No te asustes cuando algo parece irse de tu vida, porque
eso quiere decir que algo nuevo está por llegar. Solo hay que estar
alerta para no dormirse y no perder su llegada.
Feliz lunes de cosas que pasan por
la vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario