Como toda la gente quería ser
feliz. Incluso repetía que tiene derecho de serlo. No se equivocaba,
tenía ese derecho y más que eso tenía una obligación de ser feliz
y hacer felices a los demás. Hasta aquí todo parecía bien claro
sin lugar para las dudas. Lo que pasa que como tanto estaba buscando
la felicidad los que la estaban mirando pensaban que estaba vagando
pues no se quedaba en un solo lugar y con frecuencia cambiaba de
rumbo. Hasta que algunos la empezaban a cuestionarla poniendo esta
extraña e incómoda pregunta: ¿qué estás buscando? La respuesta
que está buscando la felicidad no satisfacía a los que la
preguntaban. Ellos esperaban algo concreto, porque cuando algo
buscamos tenemos que saber con precisión qué es. Se necesita la
máxima precisión para poder encontrarlo o descubrirlo. Solo la que
sabe, él que sabe lo que busca tiene posibilidad de encontrarlo. La
felicidad es como una canasta en la que caben muchas cosas. ¿Qué
quieres poner en tu canasta? La felicidad no se puede limitar a estar
con alguien o tener algo, tiene que ser mucho más amplia para que
sea fuerte y duradera. Muchas veces en vez de ser unitaria está
compuesta por muchas cosas pequeñas que se vive cada día. Descubre
lo qué es y cómo es para ti.
Feliz viernes de saber lo que se
busca.

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