domingo, 28 de agosto de 2016

Sin perder el sabor del hogar

Su vida muy activa a veces incluso demasiado, necesitaba una parada. No solo por cuestiones técnicas como el desgaste de materiales y necesidad de reposición de combustible, sino también por otras razones. Se paraba para saber dónde estaba, que tan lejos lo ha llevado la vida el trabajo y si todavía en este camino lo van acompañando el amor y la felicidad. ¿Cuánto de lo que hace lo hace por necesidad por utilidad y cuánto por inercia? Hace tiempo sentía que su vida estaba perdiendo el calor y el sabor del hogar. Antes su vida su alegría era contagiosa bien condimentada con tantas cosas que hacía junto con sus familiares y amigos. Así como se prepara los alimentos en el calor de un hogar así se prepara los encuentros los tiempos de ocio con los seres queridos, con los amigos. Haz todas las paradas que necesitas pero no te vayas demasiado lejos perdiendo el sabor del hogar y si por alguna razón ya te fuiste trata de regresar para poder a recuperar. Contágiate y contagia a los demás de sus sabores y aromas, calores y cariños.
Feliz domingo de hogar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario