Solo fue un pequeño descuido, solo
por un instante bajó la guardia y la amargura se ha derramado
manchando a todo lo que tanto ha tratado de construir. Libre de
desanimo y la negatividad tan presente en su familia y entre sus
amigos. Ella trataba durante tanto tiempo librarse de tantos “no
puedo, no sirve, no vale la pena”, que ahora estaba dispuesta de
defender su positiva conquista a cualquier precio. Sentía que para
mucha gente es más fácil decir no se puede, y sentirse libre de
todo la responsabilidad de no haber aprovechado todas las
posibilidades que vida ponía en sus manos, que decir sí, lo voy a
intentar aunque no sea fácil mojando la camisa en los intentos. La
amargura pertenece a los líquidos más penetrantes capaces de llegar
a las profundas capas de la vida. Se mezcla fácilmente con la
tristeza, el rencor, el odio, el miedo, la baja autoestima y la
inseguridad, pero nunca con los sueños, la esperanza, la alegría,
la paz. Ten mucho cuidado para no dejarte salpicar por la amargura,
que no te manchen otros que están cerca de ti.
Feliz martes contra la amargura.

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